martes, 2 de junio de 2015

Y que alguien se atreva a decir que no lo quiero

Fue ese beso hecho recuerdo inmortal. Yo solo quería tener mi foto con él, porque era un día importante y quería hacerlo en la memoria partícipe de mi felicidad. Os juro que yo sólo pretendía hacer la foto, pero nos fuimos acercando y de repente nos besamos.
No sé cuanto duró, pero hasta entonces no había dado un beso de esos que llaman de cuento: sin que lo demás exista, pasando de que a mi alrededor todos hacían ruido y fotos. Solo un beso de “te quiero" “me alegro de verte" “te he echado de menos" “qué alivio tenerte a mi lado" y otros mil mensajes más dichos con los ojos cerrados.
Tardé todo un beso en recordar que había una cámara enfocando, y es la mejor fotografía que he tenido nunca. No creía eso de que la esencia del amor (suene todo lo cursi que quiera) pueda resumirse en una imagen, pero esa vez alguien me lo demostró. Aún noto sus labios al ver esa imagen, me siento volver a aquel momento. Solo quiero volver a verlo así.

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