viernes, 28 de marzo de 2014

Idealista

Tenía una idea. Todos allí lo sabían, porque se habían congregado para escucharla, pero ninguno sabía de qué se trataba. Cuando llegó aún faltaba un rato para la exposición. Estaba ojerosa y bostezaba, a causa de las muchas noches de sueño perdido desarrollando su teoría.
Tomó un café. Y dos. Y tres. Maquilló sus ojeras. Se arregló la falda, se alisó la blusa y salió al escenario a hablar, porque por fin sabía que tenía algo que decir.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Recordando a traición

Nunca fui dado a los ejercicios de memoria. Y, puesto que no la ejercitaba, apenas pude contar con ella. Tampoco la rutina provocó efecto en mí, en lo que a la memoria respecta; ni tan siquiera de joven, cuando aún era fuerte y sana. Todas las semanas repetía el mismo recorrido, de aula en aula, a la búsqueda de algún maldito profesor que intentase inculcarme su terrible sabiduría para convertirme en "hombre de provecho". Sin embargo de lunes a viernes yo seguía preguntando: "¿Qué toca ahora? ¿a qué clase vamos?". Algún desafortunado se veía obligado siempre a cargar conmigo en cada ocasión, pues ni la repetición ilimitada de los mismos horarios y trayectos podían incitarme a memorizar el recorrido. Tampoco me vi capaz de recordar la tarea sin ayuda de una agenda, y sin alguna nota recordatoria podía olvidar hasta el examen más importante. Yo, siempre tan agobiado con mi educación.
Mi despiste provocó las burlas más insoportables por parte de mis compañeros, pues los jóvenes son arrogantes por naturaleza, y su actitud, aún no educada, irrespetuosa en la medida en que no se vea limitada por el criterio de un adulto.
Pero si alguna vez mi memoria fue enemiga mía, con los años pactamos un acuerdo: podría olvidar cuanto quisiera aunque me fuera necesario, mientras a cambio olvidaba también mi pasado. Tenía prohibido molestarme jamás con algún recuerdo doloroso, que pudiera perturbarme en mi calma forzada. No soportaba recordar los momentos tristes de mi pasado,pero mucho menos los alegres, que me hacían ver hasta qué punto estaba solo, viejo y acabado.Comprendía por fin al capitán Garfio en su odio a Peter Pan, con toda su infancia, sus esperanzas, su vitalidad y sus amigos, carencias delas vejez.
Pero ¿quién no ha sido nunca hipócrita o traidor? Y la tración más común sea quizá fallarse a uno mismo. Un pacto así no podía durar eternamente.

martes, 25 de marzo de 2014

La alegría y la tristeza viajan en el mismo tren

Despedidas en el origen, reencuentros en el destino. Pero en las paradas, que extraña confusión de sentimientos, entre la marea de prisas por subir y por bajar del viaje, que ya sigue sin contar con los pasajeros ni sus sentimientos. Solo veo besos separados por las puertas que se cierran, y otros que empiezan ahora que ya se han cerrado. Oigo un "te quiero" y charla de viejas, a las que no les afecta lo que pasa, no ven la risteza ni la belleza. Como la vida misma.

lunes, 24 de marzo de 2014

Presente ausencia

También yo un día fui poeta. Sentí como siente el poema, y amé con versos desgarradores. También yo un día fui escritor, y las palabras brotaron de mis labios como secretas caricias en la noche clara. También yo un día fui actor, y la luz iluminó solo aquello que debía ver. También yo un día fui artista, y mi vida rozó la perfección de la más hermosa y trágica comedia.
Pero ahora que no soy más que persona, vacía y sola. Ahora que ya nadie me recuerda. Ahora que he caído en la alegría de olvidarme de mí mismo. Me acabé con mi último poema, se apagó la luz del escenario, se acabaron las palabras de mi vida. Ya no hay arte sino sangre por mis venas. Ahora ya no soy poeta, actor, escritor ni artista. Ahora, simplemente, no soy nadie.

Yo, mí, me, sintigo

No sé si tardarás
un día, una semana, un mes
en olvidarme.
Pero te lo pondré fácil:
me voy.
Y si quieres saber de mí,
ya no será a mí
a quien preguntes
por mí.

domingo, 23 de marzo de 2014

-¿Por qué amas tan intensamente?

-Mira alrededor, los hombres. Beben hasta dejar solo la gota de alcohol que llegaría a matarlos. Follan como si nunca más fueran a encontrar una mujer bonita. Comen hasta reventar, y cuando ya están saciados siguen comiendo, no vaya a ser que no vuelvan a probar esa comida en particular.Fuman como si cada cigarro quemara/volara el tiempo perdido, en lugar de consumir otro minuto de los pocos que les restan. Se colocan como si no hubiera otro modo de encontrar la felicidad. En definitiva, viven como si no hubiera mañana, porque en el fondo lo saben, y lo temen: pudiera ser que mañana no amanecieran.
Del mismo modo yo amo con todas mis fuerzas, poniendo lo mejor de mí, no vaya a ser que esta sea la última vez que pueda amar:
Que no se diga que no amaba bien.

martes, 11 de marzo de 2014

Tanto en tan poco

Empecé a olvidarte cuando aún estaba contigo. Olvidé que fue lo primero que vi en ti aquel día que tropezamos como por casualidad. Olvidé que dijiste que no querías dejárselo al azar, que aquel choque no había sido ocasional. Olvidé tu voz tierna o seductora, no lo sé, que buscaba enamorarme. Olvidé el temblor de mis piernas cada vez que te pensaba. Olvidé qué sentí cuando me besaste por primera vez. Olvidé la emoción de la primera semana, un mes, un primer aniversario. Y los segundos, también. Sinceramente, olvidé por qué me me había enamorado de ti. Olvidé las caricias que me diste, y los abrazos, y los masajes que llevaban a... más.
Por eso no me culpes por haberte superado tan deprisa, con tanto como hemos pasado; porque cuando te dejé, ya casi te había olvidado. A mi favor, diré que en realidad he tenido mucho tiempo para olvidar, que hace tiempo que estábamos juntos sin estarlo, que todo esto ya lo habíamos pasado.
A pesar de todo me justificaré diciendo que estando contigo, había olvidado el sentido de mi vida, mis dos amores: mi libertad y yo misma.

martes, 4 de marzo de 2014

Mío y Tuyo, asesinos

Es por culpa del hombre, y no mía, que perdí la fe en los pronombres posesivos: nada fue mío para siempre, pero lo que otro tuvo será suyo eternamente. ¡Qué injusticia! Me decía. ¿Quién le da derecho a tener? ¿quíén a coger lo que es de otros? Vi lentamente que las cosas hay que ganarlas. Pero ninguno consiguió enseñarme con qué derecho reclamar a otra persona. Que amor es igual a posesión, eso yo no lo puedo comprender. Porque vida es libertad y poseer matar: a quien no se le permite ser, por amar. Mío y Tuyo, asesinos ¿de la libertad?

sábado, 1 de marzo de 2014

Ella es

Allí ella es profesora de niños y sus besos saben a colonia. Sus manos siempre están manchadas y huelen a plastilina. Es paciente y sonríe siempre.
Aquí ella es jefa de casa. Sus manos huelen a lejía y su ropa es vieja. Ya no tiene paciencia y grita y llora.
Trabaja todo el día, en todas partes y está cansada. Yo la ayudo y soy bueno. Ella lo dice. También dice que me quiere. Yo también la quiero, se lo digo y le doy un beso.