No sé cómo he podido hacerle esto. Me avergüenzo de mí solo de saber que seguiré haciéndolo, tal vez porque ya no sé detenerlo. Fue él por mí. Él paga los platos que yo he roto, y mientras tanto yo vivo la vida que estaba buscando. Ha acabado encerrado en la jaula que me oprimía, y está tan mal como yo estaba, al menos. ¿Qué ha hecho para merecerlo? Sólo quererme y estar dispuesto. Y mientras tanto ya no puedo dormir tranquila, porque sé que en algún lado, él sufre como yo sufría.
Por favor sacadlo de esa jaula, o tendré que hacerlo yo volviendo a la mía. Él no merece esto. Yo he sido la que ha hecho, él sólo me ha querido suficiente para arriesgarse al fin del mundo por salvarme.
¿Cómo puede ser así? Yo aquí viviendo, él allí sufriendo.
martes, 2 de junio de 2015
Culpable
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