Igual que araño mis brazos, quiero arañar las paredes. Igual que aprieto mis dientes, pienso en morder carceleros. Quiero arrancarles la carne tirar, sobre ellos, su techo. Quiero verlos arder, como yo ardo por dentro; y no sentir más las culpas del preso. Quiero clavarles los dardos que me metieron y verlos retorcerse como yo me retuerzo. Quiero dejar de ser niña para ser loca de nuevo. Y como rasgo el papel, rasgar su piel con mis dedos. Quiero que por mis ojos sientan el miedo que yo les tengo. Quiero pasar a ser lobo y no ser nunca más cordero. Quiero mi ira contra ellos. Voy a desgarrar sus huesos, voy a derribar sus cielos. Voy a destruir sus huellas y cuando no queden ellos, voy a ser libre sintiendo.
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