Cada día muero de miedo
y resucito si me dice “te quiero".
Todo lo que escribo es él
cuando mi vida se deshace y regenera.
Lo que me sostiene es él
mientras mis alas se expanden o se cierran.
Aunque todo lo que siempre quise fue despegar, no podría hacerlo sin saber que al volver, él sería mi nido y mi hogar.
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